sábado, 24 de febrero de 2007

¡Guácala, guácala y más guácala!

Seguramente usted es una de esas afortunadas personas asiduas a pasear por las calles de su ciudad, recorrer el zócalo, la plaza de armas, las tiendas, las plazas comerciales, museos, entre muchas otras curiosidades del lugar donde habita o en el cual ha decidido vacacionar.

El agradable clima, los vendedores ambulantes, el ambiente familiar o en su defecto: ameno (por aquellos que estén solos como dedos o con puros amigos o agregados sin parentezco alguno) , el canto de los pájaros, las nieves de la plaza de armas, los elotes y/o esquites del zócalo, el agüita de guayaba de $10... y, y, y... ¡¿ratas acompañándote mientras saboreas tu delicioso hot dog sentad@ en una banca a un costado del palacio de gobierno?!

¡No mames! y no creas que si te mueves, correrán... al contrario, se te acercarán más pa' que les convides, tsss... no seas ojete, aliméntalas.

¿Cómo es posible que en la siempre bella y concurrida ciudad de la eterna primavera haya tal cantidad de roedores en plena plaza de armas y alrededores? y no hablo de ocho ratitas esparcidas por el lugar, ¡no! hay para obsequiarle unos cuántos guacales previamente sellados (digo pa' aprovechar que hay hartos desos en el mercado) a todos nuestros amiguitos de la República Mexicana o a algún empresario asiático que guste de cocinar rata con sabor mexicano, sería una super ganga y entraríamos al pedo de importar y exportar ratitas simpaticonas para deleite estomacal de los ojos de guión.*

El puro business.

No... hablando en serio, sí hay un montón de ratas, ¿qué onda con la imagen de la ciudad? son demasiadas, ni se mueven cuando álguien pasa al lado de ellas y lo peor es que ya hay más ratones que palomas, lo cual es sumamente estresante y hasta me recuerda la película esa de Alfred Hitchcock, Birds. La cual me traumó hartísimo, y la situación me hace revivirla mentalmente, pero en versión rata-ratón.

Qué asco. Álguien debe hacer algo pronto... ¡¡¡URGE!!! Si les vale la imagen de esas zonas tan "poco visitadas", entonces háganlo por salud, qué desagradable... estar caminando entre esas horrorosas y peludas bombas de infección, no está chido.

El Sr. Gobernador y su compa el Sr. Presidente Municipal, me están quedando bieeeeeeeeen mal, bueno no sólo a mí, a tooooooodos los guayabos que gustamos de caminar por el centro. Qué ossso con ustedes. Ja!

A ver en qué para todo ésto. A mí si me preocupa, pero me dan asco las ratas, jajaja, que uno o varios individuos valientes y sangrientos las maten sin piedad alguna, así serán nuestros héroes del año, serán cargados en hombros y vitoreados por chicos musculosos, pero no por ello menos temerosos y anti-roedores. Mujeres y hombres, niños y niñas (aún no supero la etapa del buen Fox! jaja) estaremos agradecidos con ese grupo de mata-ratones. Ok, mi debraye ya fue demasiado lejos.


*Ojos de guión: asiáticos, japoneses, chinitos, taka-taka's, etc.

miércoles, 24 de enero de 2007

Para ser una triunfadora (debes ser o parecer virginal e ingenua, sino sáquese!)

Discretita.

1. Dícese del producto exclusivo de las mujeres, utilizado en esos días difíciles en los cuales el humor, la calma, la alegría y la paz de asistir al baño o portar cualquier prenda de tonos claros, desaparece por completo o en proporciones variadas en algunas féminas. En otras simplemente se borra la sonrisa permanente y se sustituye con un constante maldecir por su condición de mujer.
2. Toalla sanitaria
3. Compresa higiénica

Después de tan asombrosa introducción, vayamos al punto preponderante de dicho tema. Discretitas, así llama la madre de Rigo Menchú* a las toallas sanitarias, para darnos una idea, es similar a las personas que bautizan como kótex a toooodas las marcas de dicho producto femenino, jajaja.

Cuenta la orgullosa hija cómo su madre no soporta escuchar temas relacionados y peor aún se escandaliza cada vez que álguien dice toalla o toallita y que no se le ocurra a alguna pérfida pedir un kótex -para mi gusto se escucha terrible, pero bueno-, ella inmediatamente se pone el dedo índice en la boca y hace el hermoso sonido para no gritar ¡cállate!: shhhhhhhh! fuertemente, seguido de una letanía del porqué NO decir la palabra prohibida y sustituirla por discretita, la cual es más dulce al oído de la mandrilada (o sea hombres y especies semejantes) y lo más importante: tiene más caché!

Así que nacos y nacas del mundo, remedos de changoleón y la chupitos: ¡cultívense! , Rigo (y su religiosísima madre) nos invita al sano placer de omitir palabras sucias, puercas, inmorales, vacías y feministas tales como toalla sanitaria, sexo, pompas, senos, besos, caricias, novios, prematrimonial y muchas más, así como sus variaciones - ¿o ramificaciones?- como lo son: nalgas, chichis, relaciones sexuales, unión libre, extramarital, Dios-no-existe, odio-ir-a-misa y cosas por el estilo, la verdad es que nunca terminaría de escribir la lista de todo lo que está prohibido y va contra la moral y los principios clásicos y básicos de toda excepcional señorita de buena familia.

Y lo más importante de todo: SER UNA TRIUNFADORA! ...y casarte de blanco! qué emocionante, no?!

* Los nombres fueron cambiados para no herir a nadie y también para no ser descubierta, gracias.